Dar(le) lo mejor de ti.

Odio esos días en los que todo es negro y de colores oscuros. Odio esos días en los que no tengo dibujada una sonrisa en la cara y en los que ni el mejor abrazo del mundo podría alegrarte. Esos días en los que eres la más gorda, fea, estúpida y torpe. Y el que piense lo contrario es gilipollas. Cuando por muy limpio que este todo, siempre ves algún fallo. Odio esos días en los que prefieres la soledad antes que su compañía. O cuando te gustaría coger el borrador y borrar toda tu vida de la pizarra, para volver a empezar de cero; sin errores, sin confianzas, sin sentimientos; para que nadie pueda hacerte daño. Esos días en los que ni la música puede sacarte del bache, ni su mirada, ni su olor, ni nada. Todo es asqueroso y una mierda. Esos días en los que cogerías una chaqueta y empezarías a andar. Sin mirar atrás. Sin recordar nada ni nadie. O cuando te sientas frenre al papel, coges el bolígrafo y no te sale nada. Esos días sabes que no se deben ni a un moratón en el dedo ni a una herida en el pie. Es algo mucho más profundo. Algo inexplicable, porque ni tú misma lo entiendes. Algo que desaparece en unos minutos, pero que sabes que volverá, porque siempre vuelve. Así que lo único que puedea hacer es disfrutar del tiempo en el que este sentimiento está ausente y dar(le) lo mejor de ti.

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