"Todos los días de mi vida"

"Prometo ayudarte a amar la vida. Abrazarte siempre con ternura. Y tener la paciencia que el amor exige. Hablar cuando hagan falta palabras, y compartir el silencio cuando no. Consentir, disentir respecto al pastel de terciopelo rojo. Vivir al abrigo de tu corazón,  y llamarlo siempre hogar."

Y así me di cuenta de que ya no puedo estar sin ti.

Ese momento en el que los dos estábamos desnudos, uno frente al otro. El agua nos caía encima, congelada. Ajustó con los reguladores la temperatura ideal. "¿Así está bien?" Preguntó con esa voz dulce, y grave que con tal sólo oírla me hace volar. Me miraba como si fuera única, especial. Lo más perfecto que jamás había visto. En mi cabeza siempre sonaba la misma frase: "Ya es tarde, no puedo estar sin él. Le quiero, y de verdad". Recorrí su cuerpo con mis ojos, desde los pies hasta la cabeza. Que perfectamente imperfecto era... Su boca mostraba su perfecta dentadura, estaba sonriendo. Quise ver donde miraba, y me fijé en sus ojos. Estaban entrecerrados, y cubiertos de una capa transparente; lágrimas aún sin derramar. Me miraba fijamente. Antes de poder darme cuenta, mi mano estaba acariciando su cara, pero de pronto la primera lágrima se derramó y se mezcló con el agua que nos caía desde lo alto de la alcachofa. No. No podía estar llorando. ¿Él? Él nunca llora. Nunca muestra sus sentimientos. Una oleada de dudas galopaba en mi cabeza. ¿Qué le pasaba? ¿Qué había hecho mal para hacerle llorar? ¡Llorar! ¿No me quería? ¿No tenía que haber ido? Intenté articular palabra, pero estaba aturdida. Tanto, que si su mano no hubiera estado rodeando mi cintura, me habría caído. Una vez más, me había "salvado". De hundirme, de dejar de luchar, de dejarlo todo. Siempre lo hacía, me "salvaba". Aunque lo hiciera inconscientemente, pero siempre estaba ahí. Como el bastón del cojo. Y ahora estaba llorando, delante de mi. Y me mataba por dentro pensar que yo era la culpable. El dolor me penetró hasta lo más profundo de los huesos, y las lágrimas esquiaron pronto por mis mejillas también. Y ahí estábamos, los dos. Llorando pero sonriendo. Era algo tan extraño... Me apresuré a abrazarlo. "¿Qué te pasa?", le susurré al oído. Él, me abrazó con más fuerza. Parecía que quería asegurarse de que era real, de que de verdad estábamos en la ducha, de que el agua nos caía con fuerza, de que nos teníamos el uno al otro, y nos queríamos, y de que nos necesitábamos. "Puedes contármelo", volví a decirle percatándome de que no me había respondido. Esta vez, se acercó a mi oído, y con su voz suave dijo, "Te quiero". Todo mi cuerpo se paralizó, y todo a nuestro alrededor desapareció. Por un momento dejé de oír el agua caer sobre nosotros. Sólo percibía el sonido de nuestros corazones, al unísono. Su respiración era acelerada. Estaba excitado, nervioso. Yo no. Yo estaba tranquila. no me habría importado morir en ese momento. Todo era perfecto. El simple hecho de estar con él, lo hacía perfecto. Ahí, justo ahí, me di cuenta de que los dos nos queríamos y de que mataríamos por el otro.

La confianza se pierde con el mínimo error.

Yo he visto esos ojos pintados de mil colores tornarse en un remolino de lágrimas, y perderse entre la multitud, mirando a un punto fijo que ni siquiera existe. Y sin saber cual era la causa de su tristeza, yo la compartía. Porque no sabéis lo que se siente al haberle fallado a la persona más importante de tu mundo, no sabéis lo que se siente cuando sufre. Y es aún peor cuando sufre por tu culpa. Que sus lágrimas me contagian, y el corazón me duele. Todo iba tan bien, y ahora todo va tan mal... Lo siento, sinceramente ya no voy a volver a confiar en mí.

Dime que el pasado no importa, que ya está pisado.

Ven y siéntate a mi lado. No hace falta que me mires, tan solo abrázame y apoya tu cabeza sobre la mía. Tan solo dime que el pasado está pisado y que las personas que pertenecieron a él, tienen una razón para no estar en mi futuro. Dime eso de  que a veces es necesario salir, tomar algo de aire y recordar quién eres y quién quieres ser. Después, cógeme de la mano y apreta fuerte, haciéndome saber que estarás ahí, pase lo que pase. Siempre.

Vuelve.

No puedes decir adiós a aquello que todavía no ha empezado. No puedes decir que lo oscuro es tristeza si no has visto sus ojos irradiando felicidad. No puedes rendirte si no lo has intentado. No puedes morir si todavía no has vivido. El vapor de un café por las mañanas y almohadas empapadas de ti por las noches. Lluvia y mar, sombra y ciudad, nada más en una rutina que se ha llevado todo menos tu nombre. Quiero dejarte. Dejarte con las ganas de que el día tenga veinticinco horas. Dejarte con mi sabor y con mi aroma por toda tu piel. Con ganas de mí, con ganas de nosotros. Con ganas de empezar por para siempre. Porque sí. Porque me has hecho así. Porque contigo no existen las ganas de rendirse, ni los malos recuerdos y el miedo pierde todo su sentido. Porque contigo el pintalabios no se queda nunca en los labios y los besos se escapan de la boca. Sonrisas que huyen y se disfrazan de ti, camas vacías que te buscan, corazones que te sufren y labios destrozados que sólo saben decir: vuelve.

Yo la yonki, tú la droga.

Como un cigarro para un fumador. Como ese último sorbo de ginebra para un alcohólico. Ese chute para un drogadicto. Eres pura adicción. Eres como esas mañanas de sol en invierno, como esos soplos de viento en verano. Eres el placer de tocar el suelo con los pies descalzos o el lado más frío de la cama cuando hace calor. Eres todo lo bueno y todo lo malo. Eres todo lo que te hace bien y a la vez mal. Eres lo que quiero, y lo que no quiero ver. Muchas veces te conviertes en algo más que todo eso. Te conviertes en pura adicción. Algo más, algo fuerte, ajeno a los sentidos. Eres todo eso que me hace desvariar.

Para siempre es mucho tiempo y una noche es poco rato.

Momentos como el de ahora son los que hacen que la vida valga la pena. El llanto es una de las mejores cosas del mundo. Significa dolor, que algo te importa. Es pasarse por la cabeza la idea de que en unos meses nos convertiremos en un recuerdo y me derrumbo. No me gusta que me vean así, derrotada. Me siento expuesta. Lo oculto tras un montón de pestañeos, y con la escusa de que me da el sol. Pero en realidad me mata por dentro. Me mata el pensar que un día te vas a ir, y no va a quedar nada. El que todo esto ha sido en vano. 
"-¿Por qué hacemos esto si sabemos que tendrá final? +¿Por qué vivimos si al final vamos a morir?

Porque ni todo el tiempo del mundo junto a ti podría ser suficiente.

Cuanto tiempo tiempo llevaba buscándote y cuanto tiempo me ha costado conseguirte... Aunque respecto a eso no tengo ninguna queja, porque al fin, puedo refugiarme entre tus brazos y besarte con total libertad. Todo eso que he soñado tantas veces, por fin se hace realidad. Y es que no tengo palabras para describir como me siento cuando estoy contigo. Simplemente es perfecto, aunque en realidad no tengamos nada de perfectos. Y que de verdad, cada vez que pienso que has estado en los brazos de otras, ardo por dentro. Pero ahora eres mio, ¿no? Y me quieres, de eso ya estoy segura. Já, me estoy acordando de cuando nos llaman "pareja chicle" porque no nos separamos. Pero es que cuando no estoy contigo me siento mal, me siento vacía. Es como que te echo de menos. Si, es extraño pero es verdad. Sé que esto va a ser largo. Pero quizás no todo lo largo que querríamos que fuese. Y me duele pensarlo, sinceramente. Me duele mucho. Porque esto ha llegado hasta tal punto, que ya no me imagino sin ti. Sin nuestros momentos, sin nuestras risas y nuestras bromas. Lo siento pero no. Cuando sea el momento de que te vayas, te diré adiós. Pero te juro que iré a buscarte. Me da igual lo que me encuentre. Porque sé que tienes que ser mio y yo tengo que ser tuya, como ahora. Lo que más claro tengo, es que te volveré a enamorar. Porque ni todo el tiempo del mundo junto a ti podría ser suficiente.

Cut here to end all.

Y que te entiendo cuando dices que no puedes más. Cuando tus ojos no pueden retener las lágrimas. Sé que te duele que la gente te falle una y otra vez. Tú, al igual que yo, has comprendido que el corazón no solo se rompe por amor. Y que no todo es fácil, vale. Pero siempre merece la pena luchar. Porque si algo bueno se acaba es porque algo mucho mejor está por venir. No tienes por qué acabar con todo. Hay más salidas; aún puedes ser feliz. 


No puedes fingir siempre.

Por fin has dado señales de debilidad. Tu escudo protector desaparece. Los sentimientos quieren salir y ya no puedes retenerlos. Lo has hecho, con ese pequeño acto has demostrado que me quieres. Que puedes estar un día sin verme, pero que si puedes evitarlo, lo evitas. Gracias. Pensé que solo era yo, que mis sentimientos estaban a kilómetros de los tuyos. Ahora sé que no, que esto va bien. Que los dos sentimos. Que los dos nos queremos.

Improvisación una noche de insomnio.

Hola. No sé que hago aquí, sinceramente. Tan solo me apetecía escribir. Cuando escribo mis ideas se aclaran. Ya son muchas las entradas que he hecho. Inconscientemente, todas pensando en ti. Y es que al final, todo se reduce a lo que pienso. Todo el mundo actúa en consecuencia a lo que piensa. Así es el mundo, tan simple para unos y complicado para otros. Lleno de pensadores y lleno de vividores. Y luego estoy yo, que pienso y vivo. A veces, me gustaría ser más simple. ¿Nunca has tenido esa sensación de estar mal psicológicamente cuando aparentemente todo está perfecto? Así son mis días. Por eso siempre te digo que soy bipolar. Porque te puedo querer y odiar a la vez. Porque puede darme asco el kebap y estar comiéndome uno. Y ahora mismo, es lo que me pasa. Me he dado cuenta de que dependo de ti. ¡DE TI! Jé, que irónico. Lucía, la independiente. La que nunca se enamora, ahora ha caido. ¿Y con quien? Contigo, si, si, contigo. Una persona cerrada, que demuestra lo que quiere cuando quiere. Que no depende de mi y que nunca lo hará. No sé, tú decías que te sentías inferior. ¿Pero entonces yo como he de sentirme? He caído en las estúpidas redes del amor. Yo, que era tan caprichosa... Al final, si juegas con fuego te quemas, ¿no? Y yo me quemo cada vez que me tocas, porque me prendes. Tu tacto enciende en mi esa llama, y una vez avivada, no se puede apagar.

En las putas y en las canutas.

Ven, escucha. Quiero decirte algo. No solo quiero tener tus mejores días, sino también tus mejores noches. Porque lo que es un placer es besarte, y quitarte la ropa poco a poco. Porque cuando estamos desnudos, uno frente al otro, nada más importa. Sólo nosotros, y lo que pasará. No pienso, actúo, me dejo llevar. Saco ese instinto animal, e intento hacerte feliz. Y luego, cuando me abrazas, y me miras con esos ojitos tuyos... Ese momento no tiene comparación. Porque me encanta que estemos tirados en la cama, me acaricies la mandíbula con tu dedo indice y me digas, "Así me gustaría despertarme todos los días".

La vida es un juego, y yo quiero jugarmela contigo.

Quiero que esta noche contemos juntos las estrellas infinitas. Que tu mano se enrede en mi pelo mientras tus labios buscan locamente los míos y así fundirnos en el beso más largo que jamás haya existido. Y después correr juntos por la playa, de la mano. Y saltar encima tuyo y que los dos caigamos a la arena. Quiero reír como solo tú sabes hacer que ría. Quiero que me cojas de la mano, y me digas esas cosas que me sueles decir. Porque yo soy la yonki, y tú eres la droga. Quiero estar tanto tiempo a tu lado, haciéndote feliz que los "te quiero" y los "te necesito" te salgan hasta por las orejas. Quiero conocerte tanto que solo con mirarte sepa que estás pensando. Y que pierdas la cabeza por mi hasta tal punto que una hora conmigo te parezca un minuto escaso. Y que tengas claro, que puedes pedirme lo que sea siempre. Aunque sea imposible, porque sea como sea conseguiré hacerlo. Porque tú te tiraste a la piscina conmigo, arriesgando muchas cosas. Y lo sabes. Ha salido bien, ¿pero y si hubiéramos perdido en este juego que es la vida? No lo sé, ni quiero saberlo. Porque ahora, te tengo y soy feliz. A tu lado.

Lo importante no es que dure eternamente, si no que valga la pena.

Las promesas y las dudas en el mismo trago. Que me imagino que sera asi, que querrás tener a centimetros a la persona que ahora mismo tienes a kilometros, que siempre tendrás a alguien para que te levante, pero también para que te tire, y que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento opcional. Y que lo importante no es que dure eternamente, si no que valga la pena.

Remix.

La vida me ve como un cigarro,y me consume. Hay que vivir sin limitar, callar sin olvidar, seguir y continuar, caer y levantar. Soy perfeccionista en un mundo de imperfección. Nunca te dejes engañar por las apariencias, los pequeños detalles marcan las diferencias. La locura rige mi vida. Sinceramente, te aconsejo que, de todos mis consejos, sólo te fíes de este. No me ando por las ramas, a no ser que esté subida en un árbol. Pienso y sueño demasiado. Todavía estoy aprendiendo a olvidar. ¿Quién dijo que el tiempo cura las heridas? Para mi será imposible, no me las paran de abrir y recordar. Aguanto las ganas de llorar, guardo las ganas de descargar la rabia. Con el tiempo he aprendido que el esfuerzo es el primo hermano del éxito, y que no es más valiente el que más puede ganar, sino el que más está dispuesto a perder. Me encanta ir caminando sola por la calle y de la nada sonreír por un buen recuerdo. Dibujo sonrisas en caras tristes mientras creo en un mundo mejor aunque Soy como una extraña que mira desde fuera.  Me gusta que sea así. Sé cual es mi lugar en el mundo: estar fuera de él. Porque pase lo que pase hay que seguir adelante,  volver a remangarse, y a tirar como se puede. Nadie me enseño el camino entre tanto desatino, he acertado algunas veces. Cuando quiero soy mala con ganas. No soy perfecta, pero tampoco pretendo serlo. No me trago mi orgullo por nada del mundo. Si luchas puedes perder, ni no luchas estas perdido. Para sentirse vivo hay que motivarse sin motivo. Tengo un problema con su sonrisa, creo que se llama adicción o algo así. Algún día, le gritaré al mundo mi historia. Lo imposible sólo tarda un poco más. Me encanta eso de quedarme dormida en la parte más interesante de la película. Cada vez tengo menos ilusiones, me las quitan poco a poco. Te entrego todo lo que quieras. Me fallan sin más. Después de haber metido, todo lo prometido desaparece. Sólo te aviso. Tengo una mente perversa e incorregible con tendencia a lo raro y extravagante. La mayoría de las personas abandona justo cuando está a punto de conseguir el éxito. Lo deja en el último momento del partido; por eso me defino como diferente. Si estas mal llora, desahógate, grita, corre, vuelve a llorar si hace falta. Soy de las que piensa que te enamoras de una personalidad, no de un físico. El que la sigue la consigue, siempre. Nací, comencé a hablar, y no he parado aún... Dueña de mil miedos y de un millón de sueños. El futuro ya no es lo que era. Te odiaré y te querré en menos de una milésima. Extraño es que pasen los dias, las semanas, los meses y tú me sigas poniendo nerviosa, y me sigas sacando esa sonrisa con tan solo mirarme.

El amor siempre acecha para atraparte en sus garras.

Y soy así, transparente. No me oculto bajo mil capas. Digo lo que siento, y siento lo que digo. Lloro cuando algo me parece hermoso, y río con facilidad. Soy una caprichosa, pero puedo querer de verdad. Me encanta comer, igual que a él. Y también adoro hablar. Aunque sé que a veces un silencio es mejor que escuchar una bobada. A no ser que esa bobada salga de su boca, claro está. Porque es jodidamente alucinante lo hipnotizada que me tiene su voz. Y sus manos, todo el que las toca tiene suerte. Me atontan, su mínimo roce me aturde. ¿Hablamos de sus labios? No, mejor no preciosas, que os enamoráis. Y no quiero que vosotras también seáis victimas de sus encantos. Que si yo soy dificil y he caído en sus trucos, no quiero saber que sería de vuestro pobre corazón. Él es un hombre misterioso, pero simple a la vez. Me pone nerviosa sin quererlo, y ni mirándome un millón de veces podría comprender mis miradas. Y luego para él yo soy complicada... Cuando estoy con él me vuelvo simple, una triste humana más que cae en las garras del amor.

Corto pero tan intenso.

Idiota. Eso es lo que eres. Estás lleno de idiotez, rebosas de ella. Pero que yo te quiero así, y sinceramente, no sabes cuanto. Que intento enfadarme y no puedo, por muy mal que me sienten las cosas que dices o haces. Ya es adicción coño, que cada vez que estamos juntos encajo mi cabeza en el hueco de tu clavícula, y me acurruco en tí. En esos momento pienso en que no me importaría quedarme así para siempre, e intento disfrutarlo al máximo, impregnarme de tu olor. Odio reconocer que esto que está surgiendo, aún corto pero tan intenso, es bonito. Tú bien sabes que no soy mona, ni romántica. Pero que me sacas el lado femenino y eso tiene sus consecuencias. Por eso hoy me ves aquí, sin parar de escribir. Porque esta es la única manera de no comerme la cabeza yo sola, ahora mismo. Porque sabes que me gusta analizar cada puta palabra que dices, y cuando no es lo que espero, me encabrono. Pero no puedo odiarte, porque todo lo que te quiero lo anula. Y a todo esto, eres un imbécil.

Yo legal, ellos apuñaladores.

Si, odio que me dejes en un segundo plano. Me jode que no estés pensado todo el día en mi y que quedes antes con tus amigos que conmigo. Y me jode que esos "amigos" te la líen por detrás. Pero lo que esa gente no sabe es que yo te cubro las espaldas desde aquel día en que me acariciaste la mejilla y me besaste. Porque aunque tú a mi no me quieras, yo ya no puedo vivir sin ti, por mucho que me joda aceptarlo. Que nunca he dependido de nadie hasta que llegaste tú. Cada segundo que no estoy contigo duele. Yo no te voy a fallar nunca, y no será porque no he tenido oportunidades. Así que date cuenta de una puta vez de lo que valgo, de lo que estás desaprovechando, y de que los amigos, nunca son para siempre.

Sé lo que piensas porque pienso lo mismo.

''¿Sabes que te quiero?'' Sí, sí lo sé. Más que nadie en este mundo. También sé que matas por estar cinco minutos a mi lado. Sé que deseas todos y cada uno de los besos que surgen de mi boca. Sé que amas abrazarme tan sumamente fuerte, que duele. Sé que te gusta hacerme reír y reír conmigo. Por saber también sé, que haces todo lo que sea con tal de arrancarme no una, sino varias sonrisas de mi boca, todas de ellas sinceras.
Todo esto lo sé, porque yo también te quiero, también mato por estar cinco minutos a tu lado y deseo todos y cada uno de los besos que surgen de tu boca. Amo abrazarte también tan sumamente fuerte, que duele. Y quiero hacerte saber que yo también lucho cada día por dibujar en tu cara todas esas sonrisas que, hacen que yo sonría también.