Trocitos de mi.

- Es más de la una de la mañana. Y sabes que lo que pasa a partir de la una no es racional. Así que calla y escucha. Lo primero, gracias. Te preguntarás por qué. Pues en primer lugar porque me da la gana, y en segundo, por dejarme quererte. Por arriesgarlo todo y confiar en mi. Por saltar sin saber si te ibas a dar la hostia. Gracias por todos y cada uno de los maravillosos días que me llevas dando desde hace tantos meses. Nunca me había imaginado que eso de la media naranja existiera. Aunque yo siempre me he considerado una manzana. Quizás seas mi media manzana...
- EH EH EH EH PARA. Esto es magia. ¿¡Me has oído alguna vez lo de la manzana?!
- ¿Qué?
- Que eso lo decía yo. Que yo buscaba mi media manzana, porque las naranjas no me gustaban. Lo llevo diciendo años.
- "Y una vez más, mi cabeza encajaba entre su clavícula y su hombro a la perfección." Aclarado lo de las manzanas, ya no hay duda que eres ese pedazo de mi que tanto años llevo buscando. No veía el momento de encontrarte. Pero ha merecido la pena esperar. Tenemos toda la vida para estar juntos. No me cabe la menor duda de que esto es para siempre. No me arrepiento de nada. Y si estoy cometiendo errores, quiero seguir cometiéndolos. Porque quizás sea cierto eso de que te puedes llegar a enamorar de la piedra. Ya no te puedo decir un simple "te quiero", porque con un ·"te quiero" te limpias el culo. Ahora es un "te necesito", "te adoro", "te amo", "te echo de menos". Todos los "te.. " del mundo. Te puedo jurar que nunca voy a irme sin llevarte conmigo.

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