Hoy, mientras observaba la nublada mañana me he dado cuenta que muchas personas son como los días nublados. Muchas veces tienes la certeza de que va a llover, sales con paraguas y no cae una sola gota de agua. En cambio otras, a veces llueve a cántaros con apenas unas nubes.


Así son las personas desatentas, grises como los días nublados. Estoy en la vertiente de no enfrentar estas personas, ni siquiera me propongo ignorarlas; simplemente para mi no existen. 


Es tétrico ver que una persona no te responda a una llamada ante una situación de una urgencia o cuando necesites comunicar algo importante. Las personas desatentas son informales, ignorantes, su ego está descontrolado y su estima es brújula de un navío en alta mar. Siempre he dicho que los mediocres son los que asumen que son los que merecen la tierra y están por encima de todo y todos... Aquí es donde no sé reír con una enorme carcajada que parta el cielo, o preferir que esas personas desalmadas prueben plutonio o vivan en otra galaxia. Súmenle a todo esto, que en su mayoría, son bipolares...


Créanme que cultivas cada día mi tolerancia es encontrar un obstáculo en cada etapa de mi vida. Está llena de personas informales, desatentas y para colmo, juegan con tu tiempo. ¿Saben algo? Cuando traten a una persona con este mal, no sigan su juego ni en la mínima escala. Limítense, limítenlos  Etiquetemos a estas personas con el color negro.



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