Que nadie sepa lo que nos contábamos.

Una noche más sigo aquí, sola. Mi cama, añora tu presencia. Las mantas recuerdan tu olor. Ya tan solo abrazo al aire. Aire inerte que se escapa entre mis dedos, que se escurre como el agua, con la simple diferencia de que no deja rastro. Ya no estás. Es cierto. Y es que me retuerce el corazón tu ausencia. Lo único que me mantiene viva y respirando, son mis recuerdos. Recuerdos de cuando aún estabas ahí, y nuestros pies luchaban por ver quien daba más calor al otro. Cuando tu barba se enredaba con mi pelo porque me besabas la cabeza, o cuando me lo revolvías y me sonreías después. Cuando las sábanas eran nuestros cómplices, y sólo ellas sabían lo que nos contábamos bajito y al oído; cuando éramos el jamón y el queso de un sandwich de seda y látex. Esos recuerdos en los que tus manos recorrían mis costillas, jugando con cada bache, y buscando una salida en el laberinto de mi tripa; en los que tus piernas eran la cárcel y yo la prisionera que no podía ni quería salir. Cuando tus besos parecían infinitos, y cada uno mejor que el anterior. Pero aún así todos perfectos. Y eso de cerrar los ojos y sentir tus brazos apoderándose de mi era algo que ya es imposible sentir. O cuando me giraba, y tú me estabas mirando, con esos ojos verdes y dulces que irradiaban cariño de aquí hasta el sol. O cuando saltabas de un lado a otro de la cama porque decías que preferías estar a mi izquierda... Aún recuerdo las mil veces que mi espalda a impactado contra este colchón que ahora solo consta con mi presencia. Recuerdo perfectamente cuando me llamabas con esa voz tuya, inconfundible. Y yo no tenía otro remedio que acudir a ti. No podía oponerme a es perfección que emanabas. Tengo mil recuerdos nítidos, que uso para no morir hoy aquí, en el mismo lugar donde comenzó todo una noche. Pero no sé el momento exacto en el que te fuiste. La noche exacta en la que ya no estabas. Pero aún así, esto que mi mente recrea, es lo más hermoso que nunca había vivido, y pase lo que pase, me pertenece, como tú un día lo hiciste.

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