Fin.

No lloro, pero mi vaso no soporta ni una gota más. Soy como una caja a rebosar de mierda. Ya no hay sitio para más. Hay que vaciar para volver a meter. Que por muy grande que sea algo, siempre tiene un final. Y este algo ya ha tocado fondo. Si no confías en mi, yo no tengo la culpa. No he hecho nada para traicionarte. Pero si no te gusta mi manera de hacer las cosas, no es mi problema. Yo soy como soy. Tú siempre me has enseñado a ser auténtica, a ser fiel a mis principios. Ante todo, legal. Y eso es lo que llevo tres años haciendo. Si no te gusta, lo siento. Ya es tarde para cambiar. Yo sólo me soy fiel a mi misma, lo demás me come el coño.

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