No puedes fingir siempre.

Por fin has dado señales de debilidad. Tu escudo protector desaparece. Los sentimientos quieren salir y ya no puedes retenerlos. Lo has hecho, con ese pequeño acto has demostrado que me quieres. Que puedes estar un día sin verme, pero que si puedes evitarlo, lo evitas. Gracias. Pensé que solo era yo, que mis sentimientos estaban a kilómetros de los tuyos. Ahora sé que no, que esto va bien. Que los dos sentimos. Que los dos nos queremos.

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